La responsabilidad del escritor y otros ensayos, de Pedro Salinas

 

Tema: La importancia del lenguaje verbal para el desarrollo pleno del hombre.

 

Tesis: Solamente con un grado avanzado de posesión del lenguaje verbal puede uno comunicarse con los demás acerca de referentes externos y sobre sí mismo y desarrollarse en plenitud.

 

ESQUEMA

  FALTAN ETIQUETAS, LÍNEAS Y TIPO DE ESTRUCTURA

1.- Gran riqueza de la lengua

     1.1.- Instrumento de expresión de uno mismo

     1.2.-Instrumento de expresión acerca de lo que nos rodea

2.- Un dominio avanzado de la lengua hace al hombre más completo

     2.1.- La expresión del espíritu sólo se puede hacer por medio del lenguaje verbal

    2.2.- Responsabilidad de la sociedad en la preparación lingüística del individuo

3.- Dificultades de comunicación verbal igual a hombre incompleto

 

 

TIPOLOGÍA

 

A la hora de clasificar el siguiente fragmente,  hemos de decir que por el tema que trata, la reflexión que se hace sobre él,  y los argumentos que presenta,  hemos de adscribirlo dentro del grupo de los textos humanísticos y más concretamente se trata de un ensayo.

Pedro Salinas, autor de la Generación del 27, poeta y crítico, profesor de Cernuda en la Universidad de Sevilla, entre cuyas obras destaca La voz a ti debida, nos transmite su opinión sobre la importancia que tiene el lenguaje verbal porque su dominio hace que el individuo crezca intelectualmente. Por tanto tiene la intención de convencernos de que sólo teniendo un amplio dominio del lenguaje, el hombre será, en sentido general,  completo; intención, pues, didáctica, académica y divulgadora.

No constituye un texto completo sino que es un fragmento dentro de una obra superior, que si bien requiere conocer la obra completa La responsabilidad del escritor y otros ensayos, nos transmite una información coherente. Su estructura es analizante-deductiva.

Decimos que se trata de un ensayo por su intención de sugerir, por la subjetividad que lo caracteriza, por el uso de citas y por su voluntad de estilo. No olvidemos que el autor es profesor de lengua y literatura y domina, visto lo visto en el texto,  el lenguaje.

Su carácter expositivo se muestra en expresiones como “la idea esencial para la que solicito la atención...” (l.1). Por otra parte, distinguimos diferentes argumentos:

Relacionados con los sentimientos: “Se compadece de...” (l.11-19)

De experiencia personal: “Una de las mayores penas que conozco es la...” (l.19)

Contraargumento hacia los defensores de lo inefable: “Podrán salirme al camino los defensores...” (l.23-26)

Argumentos de autoridad: “von der Gabelentz” (l. 2)

 

Otras características de esta tipología son los juicios de valor: “No habrá ser humano completo...”, “El hombre que no conoce su lengua vive pobremente...”; los incisos aclaratorios: “Es decir, que se conozca...”, “al instante de contar algo, de explicar algo...”; la presencia de sustantivos abstractos: “individuo”, “hombre”, “dignidad”, “alma”... Además, dentro de lo difícil que resulta concretar el mundo del pensamiento, el autor de Razón de amor,  utiliza para ello los adjetivos, aposiciones, sintagmas preposicionales y proposiciones subordinadas de relativo.  Añadiendo a todo lo dicho la elegancia y la corrección podemos entender mejor su impronta intelectual.

El ámbito de uso es estrictamente académico y cultural. Solamente quien tenga algún interés por la lingüística y el mundo del pensamiento lo entenderá.