Texto: El cuento de nunca acabar, de Carmen Martín Gaite

 

  No sigue el esquema actual de selectividad pero te puede servir sobre todo el comentario crítico.

Caracterización global del texto:

A) Tipo de texto; el texto como unidad de comunicación en el plano contextual: papel social del emisor y del destinatario, relación emisor-receptor, canal, intencionalidad; coherencia y cohesión.

 

Este texto, perteneciente a El cuento de nunca acabar, expone el punto personal de Carmen Martín Gaite sobre el tema de los Reyes Magos. La autora de El Balneario pretende sensibilizar al lector sobre un tema en el que no se suele pensar mucho, pero que desde la reflexión nos alerta sobre un peligro: el mundo de la ficción no debe mezclarse con la realidad, y menos aprovecharlo para sobornar a los niños.

Constituye un ensayo, cuya tesis principal es la protesta enérgica del niño ante “lo contado con fines espurios, con un propósito moralista”; es, pues, una exposición deductiva, analizante, puesto que la autora pretende explicar esta idea fundamental a lo largo del texto.

Pretende que  los lectores se den cuenta de que a veces presionan a los niños con fórmulas del tipo “Si eres bueno, te traerán juguetes” y que de esa forma atentan contra el mundo de ficción que tanto quieren los niños, cuando existen otros métodos para no confundir al niño y hacerle crecer con el razonamiento que esté a su alcance. Actualmente este mensaje es válido, máxime cuando en esta sociedad consumista suele ser el niño chantajeado y también, con frecuencia, el que chantajea a los padres.

Efectivamente el texto constituye un acto de comunicación puesto que la autora envía un mensaje bastante claro al receptor, a un receptor universal y de nivel cultural medio que sin apenas dificultades puede entenderlo. El código son las palabras, el lenguaje verbal escrito; el canal, visual, un libro de ensayos o un periódico; la situación adecuada sería en torno a las Navidades, aunque no necesariamente. La admiración que se puede sentir hacia la autora, hacia sus escritos (novelas y artículos), puede ser la base de una relación entre Carmen Martín Gaite y sus lectores, si bien pueden darse algún tipo de afinidades ideológicas o literarias.

Por la forma de exponer su pensamiento, destaca la unidad del mensaje. El título es significativo y después lo es cómo se ordena su estructura:

·De qué protesta el niño.

·Tenían motivos para creer en los Reyes Magos.

·Destaca qué les duele más.

·La decepción les impulsa a diferenciar realidad-ficción.

·Entre las consecuencias destaca cómo el niño encuentra una justificación para mentir.

 

Estas ideas a veces se van repitiendo para subrayar el mensaje y esa repetición contribuye a la unidad, como lo hacen otros muchos elementos aparte del hilo argumental. Por ejemplo cohesionan el texto:

·- Elementos catáforicos:  lo mal contado...  y anafóricos: lo contado, les, los, que, etc.

·- Las repeticiones: protestas, Reyes Magos, mentira, cuento, etc.

·- Los conectores: el niño... sino, o, cuando... que, ellos habían... habían llegado... los obstáculos... Ven que  es mentira... no porque/sino... Doraban la píldora. La decepción no viene tanto... como de decir...

·- Campos semánticos: Sobre el mundo cotidiano del niño: realidad, obligaciones, recados, bronca, azotes, cuento, fantasía, niño, candidez... Sobre el tema de los Reyes Magos: Reyes Magos, camellos, fantasía, juguetes, caravana, pajes, etc. En torno a lo pernicioso y execrable del tema: mentira, espurios, engaños, fórmula embaucadora, componenda, rencorosamente...

·- Isotopías.

Los distintos campos semánticos revelan la importancia del tema en relación con los niños y el objetivo principal en cuanto crítica de una situación que desde el punto de vista de la autora resulta tan nociva.

Por todo lo expuesto, consideramos que el lenguaje utilizado por la autora de El cuarto de atrás y su forma de exponerlo son adecuados para un receptor de cultura media que puede tener interés sobre estas reflexiones.

 

B) Caracterización lingüística del texto en sus aspectos relevantes, relacionándolos con el punto anterior.

 

La función que predomina en el texto es la expresiva. Las aportaciones que hace son bastante subjetivas, sobre todo las conclusiones, puesto que en el punto de partida habría muchos lectores que no compartirían sus planteamientos. Esta subjetividad destaca de la forma de abordar la cuestión: Son sus opiniones y da la sensación de que por momentos se hace portadora del pensamiento de los niños. Algunos elementos lingüísticos en esta línea son los verbos en subjuntivo (fueran), las exclamaciones (¡ah!), interrogaciones (en realidad las formas lingüísticas dan la impresión de contar algo real porque parecen objetivas); sustantivos abstractos (fin, mentira, engaño, finalidad, lógica,  verdad, fantasía, voluntad, componenda, pureza...).

La subjetividad característica de los textos humanísticos se manifiesta en  los juicios de valor: “el niño protesta... de la mal contado”; “ahora descubren... motivaciones oscuras...”; “ahí se asesta la primera puñalada trapera...”; “el niño ha ingresado rencorosamente en el mundo ...”

Que en el texto hay muestras de que la autora es una persona versada en el domino de la lengua es el uso que hace de ella. La función poética se sustenta en los paralelismos (línea 1), o de la elipsis (l.2, verbo”protesta”), la descripción (l.6 y 20), ejemplos de bimembración (líneas 32, 33 y 35), el estilo directo, la metáfora (“doraba la píldora”, “puñalada trapera”), comparación (“Es como si le hubieran entregado...”), el tema del cuento y la ficción.

Los incisos aclaratorios se suelen dar en el lenguaje humanístico con el fin de perfilar con más certeza el mensaje: “habían llegado a verlos” (l.8).

En la exposición el autor no escatima la adjetivación en aquellas ocasiones que lo considera necesario, incluso a veces agrupa emparejamientos (bimembración) con lo que se enfatiza el mensaje, destacando la indignación de la autora ante el hecho de chantajear con los Reyes Magos. Predomina el adjetivo calificativo pospuesto con el que se pretende dar mayor realidad a la situación que se expone (fines “espurios”, motivaciones “oscuras”, finalidad “embaucadora”...). La adjetivación tiene una relevancia especial, dada su aparición. En esta línea hemos de indicar el interés de la autora por concretar el mensaje y para ello, además del adjetivo, utiliza las proposiciones subordinadas de relativo (la finalidad que llevaba...) o la abundante presencia del sintagma preposicional (fantasía de la madre, pureza del cuento...).

La notoriedad de la adjetivación está en consonancia  con la importancia del estilo nominal, que sin ser abrumador,  destaca sobre todo en los fragmentos descriptivos y en las enumeraciones de sustantivos (l. 30), emparejamientos de sustantivos (una bronca o un azote, cuento o fantasía), y en las frases copulativas de algunos juicios de valor.

Acerca de los sustantivos, hemos de indicar cómo al tratarse de un texto humanístico, en la línea del ensayo, se desprende cierta abstracción que a veces llega a acarrear dificultad para comprenderlo, debido en parte a la abundancia de sustantivos abstractos y cultos, la complejidad de la sintaxis y su estructura formal (todo el texto es un solo párrafo).

La tesis que expone la autora es su propio pensamiento, de ahí que por medio de sustantivos abstractos como “mentira”, “engaño”, “finalidad”, “lógica”, “fantasía”... Casi todos de fenómeno junto con algunos de cualidad (lógica, fantasía). Para concretar esas ideas evoca continuamente referentes concretos, como “chimenea”, “camello”, “juguetes”... (concretos, comunes, de materia, individuales).

De lo dicho se colige un registro culto que viene determinado por:

·Cultismos o términos poco comunes.

·Abundancia de sustantivos abstractos.

·Corrección gramatical.

·Dominio del léxico y de la sintaxis.

·Riqueza en la adjetivación.

·Expresiones sinónimas: engaño - añagaza

                                       fines espurios - finalidad embaucadora

                                       fantasía - ficción

                                       cuento - leyenda

Algunos rasgos coloquiales son “doraban la píldora” o “puñalada trapera”, con ellos la autora muestra su conocimiento de los distintos registros y su facilidad para combinarlos en un texto de amplia difusión, acaso en un guiño de acercamiento a los lectores.

La forma verbal que recorre todo el texto es el presente, forma característica  del comentario. El presente dota al texto de actualidad y acerca el tema al lector. Entre los múltiples ejemplos que se encuentran,  citaremos: “protesta”, “empiezan”, “existen”... Pero la variedad de formas verbales aporta dinamismo y riqueza expresiva. El pasado de los niños que creían en los Reyes Magos se expresa con pretérito imperfecto, como también es imperfectivo el presente de subjuntivo  de la perífrasis “puedan venir” o el pretérito imperfecto de subjuntivo, modo subjetivo con el que se cifra la posibilidad, el deseo, la irrealidad... frente a los comentados con anterioridad y testigos de la realidad. Marca un punto de inflexión entre pasado y futuro mediatizado por el chantaje. Los verbos copulativos adquieren interés en la medida que definen o describen las circunstancias en torno al montaje de los Reyes Magos (“es”, “era”, “sois”, “fuera”).

El léxico se puede agrupar en varios grupos semánticos que a lo largo del texto configuran unos ejes estructurales:

Engaño, añagaza, mentira, falacia.

Fantasía, ficción, cuento, leyenda.

Espurios, embaucadores, motivaciones oscuras.

Reyes Magos, noche, camellos, juguetes, caravanas.

Buenos/malos, (broncas, azotes), rencor...

 

Quiere significar cómo un hecho de ficción puede manipularse de tal manera, con fines negativos, que acabe presentando al niño  un mundo maniqueísta.

El tema que trata junto  con su especial elaboración y el léxico adecuado son algunos de los rasgos que plasma el carácter intelectual del autor (obsérvese  términos como “añagaza”, “falacia” o “componenda”).

El texto está constituido por un solo párrafo y formado por una sintaxis donde las más dispares clases de proposiciones confluyen en estructuras un tanto complejas, de modo que el mensaje se hace reiterativo. De la línea 6 a la 9, la yuxtaposición consigue un ritmo enérgico frente a otros periodos donde la combinación de hipotaxis y parataxis ralentizan el ritmo (líneas 1-6): coordinadas adversativas y disyuntivas, adverbiales de tiempo,  sustantivas de complemento directo o de sujeto, de relativo, etc. Destaca el papel de las adverbiales de finalidad y son importantes en relación con el tema puesto que manifiesta la finalidad con que suele utilizarse el tema de los Reyes Magos y también la finalidad que persigue la autora del texto queda de manifiesto.

Todo ello, en definitiva, sólo viene a consolidar  la idea de elaboración y del dominio del lenguaje por parte Carmen Martín Gaite.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COMENTARIO DE TEXTO

 

 

 

 

 

En el comentario de texto hay cuatro apartados y cada uno de ellos se debe hacer por separado, cada uno de ellos tiene una puntuación, por eso no debe confundirse y creer que dentro de uno de ellos, en el comentario crítico, hemos de señalar el tema, el resumen y las explicaciones sobre cuestiones de comprensión. Los cuatro apartados son:

* Dos expresiones que se deben explicar dentro del contexto (1,5 puntos cada una).

* Resumen (2 puntos).

* Tema (1)

* Comentario crítico (4).

 

COMENTARIO CRÍTICO

El cuento de nunca acabar, Carmen Martín Gaite

 

Carmen Martín Gaite, autora consagrada en la literatura castellana con premios como el Nadal o el Príncipe de Asturias de las Letras Españolas, y colaboradora de la prensa nacional(1), presenta en este ensayo, El cuento de nunca acabar, su particular punto de vista sobre la educación infantil o sobre su interpretación de la leyenda de los Reyes Magos. Es un texto didáctico, divulgativo, cuya tesis principal se encuentra al principio, en una estructura analizante y deductiva(2).

Combina la exposición y la argumentación en un texto cuyo esquema es el siguiente:

A los niños les duele lo mal contado.

Viven el tema de los Reyes Magos como realidad.

Les duele la mentira en relación con los fines que persigue.

Les decepciona que los chantajeen mediante la literatura.

Los niños aprenden que se puede mentir para conseguir algunas cosas. (3)

Dentro de esta estructura observamos cómo se subrayan dos componentes: 1.- La decepción por el chantaje, y 2.- El rencor. Este planteamiento muestra la particular perspectiva de la autora de El cuarto de atrás  sobre la realidad. El niño no queda traumatizado(4) al descubrir el trasfondo de los Reyes Magos, nuestra propia experiencia(5) lo avala. Tal vez la experiencia de la autora sea otra. De hecho, casi todo descubrimiento  que hacemos sobre la vida, suele llegar paulatinamente, con lo que no hay choque o cambio brusco que pueda crear tales sentimientos de inquina, frustración y pesar. Un detalle más en que nos amparamos es que casi todo el mundo tras el famoso descubrimiento, sigue confiando en que los Reyes Magos no han acabado y llegarán con regalos cada año, a pesar de haber perdido la candidez de la infancia.

Sobre el tema de los Reyes Magos hemos de decir que aparecen en el Evangelio de San Mateo, sin más explicaciones, y es en la Edad Media cuando comienza su representación. En nuestra literatura destaca el Auto de los Reyes Magos , del siglo XII. Los Reyes Magos debían de ser sacerdotes, doctos y versados en las ciencias astronómicas, motivo por el cual encontraron una estrella que los levó a Belén a adorar a Jesús. Seguramente no eran reyes, ni fueron tres, ni se conocen sus nombres.(14)

Otro punto importante de la exposición es aquel que aduce cómo el niño ingresa en el  mundo de la componenda “rencorosamente(6). Esto constituye un juicio de valor cuando menos matizable. Hablar de rencor en los niños se nos antoja muy arriesgado, y más en relación con los temas que les han hecho soñar, aunque para la autora de El balneario posiblemente sea éste el hecho que produce tal rencor. Sería cuestión de extremos, y según ella, pasaría del amor al rencor, pero el odio no sería precisamente a la leyenda. Sin embargo, la experiencia muestra cómo los niños, después de conocer la realidad, participan en cabalgatas y demás componendas, sin “rencor”.

Actualmente suelen ser los mismos padres(7) quienes, llegada una edad prudencial, aclaran a sus hijos el origen de tantos regalos, y de esa forma desvanecen las dudas que en sus mentes iban surgiendo con los comentarios que hacían en el colegio, los amigos, primos, etc. Atisbos que hacían sospechar alguna incoherencia en todo aquello.

Que la fantasía es muy importante en el mundo de los niños(8) está claro, como en el mundo de los mayores, posiblemente más: todos somos un poco quijotes. Los niños crecen con relatos como el de Aladino, Caperucita, Cenicienta, El ladrón de Bagdad(9) o la leyenda de los Reyes Magos, y con todos ellos se van educando. Cuando diferencian la realidad de la ficción, no reciben ninguna  “puñalada trapera”, simplemente van aprendiendo y saben perfectamente la línea que los separa, porque si algo tienen es imaginación.

Cambiando de tema, hay que reseñar que el chantaje del que se habla no es algo insólito(10) de la infancia -sin entrar en otras valoraciones-. Habitualmente el hombre actúa de una forma para conseguir algo. Que al niño se le chantajee para sacar de él algo positivo, es sólo una forma de educación, posiblemente no sea la mejor y suele hacerse como respuesta a su propia dinámica: el niño es quien más chantajea a los padres, por eso utilizar estas argucias para que estudie, se porte bien u obedezca, es sólo hablarle en su propio lenguaje. Cuando alguien no entiende un determinado lenguaje, hay que hablarle en el suyo propio. Este punto tendría que abordarse pedagógicamente(11). ¿ Qué es lo bueno y qué es lo malo ? Cabría plantearse que el chantaje está en la línea del juego de los niños: “Si eres bueno, los Reyes te traerán muchas cosas”; “Si no limpias eso, no hay Reyes...”; “Si no recoges los juguetes...” Cabría intentar que el niño diferenciara las cosas: por un lado, qué está bien, y por otro, qué está mal; y fundamentalmente que comprendiese, que razonara y que fuera consecuente, pero son cuestiones que se nos escapan. ¿ Son características del niño la sensatez y el razonamiento ?

En cualquiera de los casos, de lo que nadie tiene dudas(12) es de que la noche del 5 de enero ha llevado la ilusión a las calles de los pueblos y ciudades y ha desplegado la magia y la literatura en miles de hogares, permitiendo que millones de niños hicieran realidad sus sueños esa fría noche de invierno, con ingenuidad y dentro de un tobogán vertiginoso de consumo.

Como conclusión(13), podemos decir que quizás pedagógicamente no sea éste el mejor medio para educar, pero hay conceptos que tienen que ver muy poco con el mundo de la infancia, por  ejemplo, rencor o malicia.

 

Las notas simplemente se introducen con finalidad didáctica. Así, la 1 indica la localización, la 2 el tipo de texto, la 3 la estructura, la 5 y la 12 aluden a argumentos de experiencia, la 4, 6, 7, 8, 10 y 11 hacen referencia a los puntos del texto que he comentado, la 9 y 14  tienen que ver con la erudición del comentarista y la 13 es la conclusión. Por supuesto que tú no tienes que ponerlas en el ejercicio.

El comentario crítico debe ocuparte un folio por las dos caras aproximadamente y sólo debes dedicar a los puntos 1, 2 y tres, unas 10 líneas. Recuerda que es una prueba de madurez en la que debes demostrar tu “culturilla” personal.